sábado, 13 de marzo de 2010

La Unción Interior


En estos días de cuaresma, camino hacia la Pascua… es interesante recordar este pasaje del Evangelio de San Juan:

Señor, dijo Tomás, no sabemos a dónde vas, ¿cómo vamos a saber el camino? Jesús dijo entonces: Yo soy el camino, la verdad y la vida: nadie puede ir al Padre, si no es por mí. Si supierais quién soy yo, sabríais también quién es mi Padre, al que desde ahora conocéis y habéis visto. (Jn 14,5-7)

Al hilo de este pasaje… Hace unos días escuchando el estupendo programa sobre el Compendio del Catecismo, realizado por el P. José Miguel Marqués (Radio María), me encontré con un concepto que me llamó poderosamente la atención: la unción interior.

¿Qué es la unción interior? Simplemente huella indeleble que deja el Espíritu Santo en todo aquel que busca y obtiene la Fe en Dios. Esta unción se realiza con un Óleo que solo puede ser el mismo Espíritu Santo actuando en nuestro interior.


Buscando información sobre el tema, dí con un párrafo de Clemente de Alejandría, en el que se reproducen unas palabras de Cristo que no han llegado hasta nosotros por medio de los Evangelios:

A vosotros, desde antiguo imágenes, pero no siempre semejantes, os quiero conformar con el arquetipo, de manera que os hagáis también semejantes a mi. Os ungiré con el óleo de la Fe, por medio del cual arrojaréis la corrupción.” (Protéptico XII, Clemente de Alejandría)

En este párrafo, Cristo claramente aparece como el Logos (palabra, sentido y razón de todo) por el que somos ungidos de forma especial. Cristo, como camino hacia Dios, nos ofrece la unción que nos permite arrojar fuera de nosotros la corrupción… es decir, la muerte.

Cristo, a través de Clemente, parece decirnos que el pecado original rompió la semejanza perfecta de entre la naturaleza divina y la humana. Además deja clara su misión de reestablecer la semejanza que se rompió y que corrompió nuestra naturaleza. Cristo desea hacernos semejantes a El y para ello nos unge con el Óleo de la Fe. La Fe aparece como don que Dios da a todo el que la busca con honestidad ... y que además marca de forma indeleble una vez recibida.

Podríamos pensar en que la plenitud de las unciones del bautismo y de la conformación se encuentra en esta unción interior… que es la que realmente nos permite cambiar nuestra naturaleza dañada.



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S
eñor ayúdanos a entender que eres Camino, Verdad y Vida. Permítenos dar el gran paso de andar en Ti hacia la Verdad, para obtener la verdadera Vida. Aquella Vida que sobrepasa el inmenso don de vida humana.


Amén

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He pensado interesante dejar algunas referencias bibliográficas accesibles desde internet:

3.- Sobre la unción en general, tenemos este breve artículo proveniente de la página Kerigmachile : AQUÍ. Al final aparece tratada la unción interior.

4 comentarios:

Maricruz dijo...

Publicaste esta entrada en facebook? Me dejé llegar hasta aquí porque ya me extrañaba no hubieses publicado.
Así se te extraña, querido amigo.
***
La unción es un sacramental que es medio para realizar una acción sobrenatural que trabaja en nosotros a favor nuestro.
El que nos permita discernir con claridad la salud de la enfermedad, lo conveniente de lo inconveniente, el bien del mal, es para mi la prueba que esta fuerza solo puede venir de Dios.

Miserere mei Domine dijo...

Hola Totús :)

Cierto lo que dices. Pero creo que el sentido del unción va más allá de los efectos que puede conllevar. Cristo significa literalmente: "El Ungido". Solo por allí hay mucha tela que cortar.

Se unge en el bautismo, la confirmación, el orden y en la unción de enfermos. La unción es un signo que conlleva el símbolo de Dios... que no es más que el sacramento: acto de unión con Dios. Es evidente que ser ungido abre la puerta... después habrá que entrar o no.

La pregunta que muchos se hacen es la razón de que recibir un sacramento no conlleva un cambio real en la persona. A lo mejor las unciones externas necesitan de esta unción interior para hacerse efectiva.

He incluido en la entrada algunos enlaces a parte de la bibliografía que revisé. Es maravilloso admirar cómo la Tradición es tan amplia y cómo llena de sentido, tantos actos que en la actualidad hacemos mecánicamente.

Pd. Pues creí automatizar las alertas del blog en FB. Revisaré el asunto a ver si va o no va. Gracias :)

ver con los ojos del corazon dijo...

Estoy de acuerdo, querido Miserere, que esta Unción Interior es la huella que deja la Acción del Espíritu Santo en nosotros.

Es una Huella misteriosa... pues sólo ÉL sabe sus efectos internos... pero a la vez es manifiesta pues notamos ciertas transformaciones... y un cambio de la comprensión y percepción entorno a nosotros mismos y a los demás... Otro aspecto siento que es el de confirmarnos y enrraizarnos en nuestra FE, pues esa HUELLA nos va limpiando por dentro y barriendo obstáculos para podenos acercar más y unirnos más a DIOS.

Necesitamos de ÉL para ello, claro está.

Un Abrazo... y no te extrañe verme por aqui... A mi si que me extraña no verte por ...allí.:)) (de buen rollo...).

Una bendecida semana... amiguete...

Miserere mei Domine dijo...

Hola Carmen, no me extraña verte por aquí :) Estás en tu casa.

La unción interior es un eslabón de la cadena que tiene su importancia. Lo complicado es asomarse al pozo y no caerse dentro del asombro que produce.

Un abrazo en el Señor :)

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