martes, 23 de noviembre de 2010

El poder de la Cruz

Señor, acuérdate de mi cuando llegues a tu Reino”.El ladrón no se atrevió a hacer esta súplica sin antes haber manifestado ser pecador y haber descargado así el peso de sus pecados. Ya ves, cristiano, cuál es el poder de la confesión. Confesó sus pecados y se le abrió el paraíso; después de su bandolerismo confesó sus pecados y con la certeza de su perdón, pidió el Reino…

¿Quieres conocer el Reino? ¿Qué ves, pues, aquí que se le parezca? Tienes ante tus ojos los clavos y una cruz, pero esta misma cruz, dice Jesús, es el signo de su Reino. Y yo, viéndole sobre la cruz, le proclamo rey. ¿No es propio de un rey morir por sus súbditos? Él mismo lo ha dicho: “El buen pastor da la vida por sus ovejas” (Jn 10,11). Si es así para un buen rey; también él da la vida por sus súbditos. Yo lo proclamaré rey a causa del don que ha hecho de su vida. “Señor, acuérdate de mí cuando estés en tu Reino”.

¿Comprendes ahora cómo la cruz es el signo del Reino? He ahí otra prueba. Cristo no dejó su cruz sobre la tierra, sino que la levantó y se la llevó al cielo con él. Lo sabemos porque él la tendrá cerca de sí cuando volverá en gloria. Todo eso para que aprendas cuán venerable es esta cruz que él mismo ha llamado su gloria… Cuando vendrá el Hijo del hombre, “el sol se oscurecerá y la luna perderá se esplendor”. Entonces reinará una claridad tan viva que incluso las estrellas más brillantes quedarán eclipsadas. “Las estrellas caerán del cielo. Entonces aparecerá en el cielo el signo del Hijo del hombre” (Mt 24,29s). ¡Ya ves cual es el poder del signo de la cruz (San Juan Crisóstomo. 345-407, obispo de Antioquia, después de Constantinopla, doctor de la Iglesia - Homilía sobre la cruz y el ladrón,1, 3-4; PG 49, 403)

¿Comprendes ahora cómo la cruz es el signo del Reino? Sí. Entiendo que la Cruz no es un signo de violencia sino un símbolo del Reino de Dios que se nos ofrece como perdón. Es signo de Cristo que nos indica que tenemos encarnar la cruz en nuestro interior.

Al final se trata de que nosotros seamos símbolos de Cristo en el mundo. Se trata de hacer posible que la misericordia de Dios llegue a todos. No hay otra manera de instaurar el Reino de Dios en el mundo. El poder del perdón, de la infinita misericordia de Dios,... es el inmenso poder de la cruz. 

Así entendemos porque quieren hacer desaparecer la cruz de los lugares públicos.

-oOo-

Señor, he pecado contra cielo y contra Ti,
ya no merezco ser llamado hijo Tuyo
Trátame como uno de tus jornaleros
y al menos permíteme vivir viendote
escuchandote y sintiendo tu presencia.
Se que pido más de lo que merezco
y que solo tu gracia y misericordia
infinita lo pueden hacer posible
Amén

4 comentarios:

NIP dijo...

Hola. La Cruz les es insoportable a todos los necios que no quieren servir al único Dios, a esa Cruz signo de su derrota ni verla, y el resto a callar, al resto piden tolerancia, respetos humanos, etc... ¡Basta Ya!

¡Victoria tú reinarás!

Alonso Gracián dijo...

Dices:

"Es signo de Cristo que nos indica que tenemos encarnar la cruz en nuestro interior".

Qué preciosa idea.

Y es que, realmente, la Encarnación culmina en la Cruz, por la que el Señor diviniza nuestro interior y nos hace poseedores de Dios por la Gracia.

Un abrazo en Cristo, desde María

Miserere mei Domine dijo...

Gracias por tu comentario NIP. Me ha pasado por tu blog y me encanta lo transparente y cercano que resulta. Tendré que aprender a decir lo importante con pocas palabras...

De la tolerancia... ni me hables. Cada día estoy más en guardia con respecto al discurso que conlleva aceptarla como bien universal.

Saludos fraternos :)

Miserere mei Domine dijo...

Me alegra que te guste la analogía de encarnar la cruz para llegar a ser símbolos vivos de Cristo. La verdad es que no es idea mía :)... viene de mis lecturas de los primeros Padres de la Iglesia.

Gracias por pasarte el blog y compartir tus reflexiones . Un abrazo en Cristo :)

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