sábado, 10 de abril de 2010

Sobre las Herejias I

Traigo hoy una breve colección de párrafos de San Ireneo de Lyón, contenidos en su obra “contra las herejías”

San Ireneo de Lyón nació en Asia menor sobre el año 130 y murió en Lyón el 202. Recibió la Tradición Apostólica de San Policarpio de Esmirna, que a su vez la recibió del Apóstol Juan. Estamos a dos pasos del mismo Cristo y gracias a la Divina Providencia, han llegado a nosotros bastantes de sus obras. Fue un heroico defensor de la Iglesia Universal fundamentada en la Tradición que  legaron los Apóstoles. Defendió que la unidad y universalidad de la Iglesia, debería estar basada en la Tradición.

Quizás hoy en día la palabra "herejía" nos suene a otros tiempos y nos resulte complicado utilizarla con normalidad. Herejía es simplemente toda doctrina que contradice la Tradición Apostólica. En nuestra sociedad de la tolerancia desafectada y distante, suena mal llamar a otra persona hereje, ya que nos parece que al hacerlo juzgamos y condenamos injustamente.  Quizás por esto, hoy en día nos hemos acostumbrado a escuchar doctrinas alternativas de lo más variopintas. Bueno, no llamemos hereje a nadie, pero nada nos impide señalar las herejías con educación, respeto, afecto y conocimiento. Subrayo respeto y afecto, porque son primordiales para comunicarnos y enriquecernos unos a otros.

No se trata de juzgar a otra persona, tan solo se trata de indicar objetivamente qué ideas son contrarías a la unidad eclesial y por qué es así. Podemos respetar a quien defiende estas doctrinas y no por ello dejar de indicarle, afectuosa y educadamente, que su postura le pone fuera de la Iglesia Apostólica y universal. Si pertenecemos a una Iglesia que se titula Apostólica… lo normal es que tengamos la Tradición como base para reconocernos dentro de Ella. 

Tampoco se trata de condenar a nadie, solo se trata de intentar reconocernos unos a otros y así poder construir juntos el Reino de Dios con coherencia. De otra forma, las construcciones alternativas relativizantes y subjetivas... se caen o no llegan a dar frutos válidos nunca.

Entremos en el primer párrafo:

Porque al usar las Escrituras para argumentar, la convierten en fiscal de las Escrituras mismas, acusándolas o de no decir las cosas rectamente o de no tener autoridad, y de narrar las cosas de diversos modos: no se puede en ellas descubrir la verdad si no se conoce la Tradición. […] Y cada uno de ellos pretende que esta sabiduría es la que él ha encontrado, es decir una ficción, de modo que la verdad se hallaría dignamente unas veces en Valentín, otras en Marción, otras en Cerinto, finalmente estaría en Basílides o en quien disputa contra él, que nada pudo decir de salvífico. (San Ireneo de Lyon, Contra las Herejías)

San Ireneo señala a aquellos utilizan las escrituras separando una partes de otras. Dicen que unas partes son válidas y otras no según se ajusten a sus ideas o no se ajusten. Interpretan la Palabra de Dios según su subjetividad, rechazando la Tradición como fuente unitaria para entender los escritos revelados. Pero el peligro está en que recrean, en base a sesgar las Escrituras, tanto a la Iglesia como a Cristo mismo.  Entonces aparecen nuevas iglesias y nuevos cristos. Ambos adaptados a lo que cada persona es. La Verdad se cambia en apariencia y en realidad personal.

Cuando nosotros los enfrentamos con la Tradición que la Iglesia custodia a partir de los Apóstoles, por la sucesión de los presbíteros, se ponen contra la Tradición diciendo que tienen, no sólo presbíteros, sino también apóstoles más sabios que han encontrado la verdad sincera: porque los Apóstoles “habrían mezclado lo que pertenece a la Ley con las palabras del Salvador”; y no solamente los Apóstoles, sino “el mismo Señor habría predicado cosas que provenían a veces del Demiurgo, a veces del Intermediario, a veces de la Suma Potencia”; en cambio ellos conocerían “el misterio escondido” (Ef 3,9; Col 1,26), indubitable, incontaminado y sincero: esto no es sino blasfemar contra su Creador. Y terminan por no estar de acuerdo ni con la Tradición ni con las Escrituras. (San Ireneo de Lyon, Contra las Herejías)

Ahora Ireneo nos habla de quienes dicen que los Apóstoles no llegaron a entender a Cristo y ellos si lo han hecho. Dicen ellos han recibido revelaciones particulares contrarias a la Revelación del mismo Cristo y se erigen en intermediarios con Dios. Tal como dice Ireneo, andando ese camino, terminan estando contra la Tradición y las Escrituras. Si se les indica que la tradición indica otra cosa que la que ellos interpretan… se mofan diciendo que ellos no desean ser “perfectos católicos” … lo que es tanto decir (retirando la ironía de la respuesta), que ellos si son perfectos católicos o verdaderos cristianos.

Así pues, la tradición de los apóstoles, que ha sido manifestada en el mundo entero, puede ser percibida en toda la Iglesia por todos aquellos que quieren ver la verdad. Y nosotros podemos enumerar los obispos que fueron establecidos por los apóstoles en las Iglesias y sus sucesores hasta nosotros. Ellos no enseñaron ni conocieron nada que se pareciera a las imaginaciones delirantes de estos hombres. En efecto, si los apóstoles hubieran conocido los misterios secretos y hubieran enseñado a los perfectos separadamente e ignorando los demás, hubieran comunicado también esos mismos misterios sobre todo a los que habían encomendado las Iglesias. (San Ireneo de Lyon, Contra las Herejías)

Nos encontramos en los cristianismos cerrados o esotéricos. San Ireneo lo deja claro: no existen misterios reservados a unos pocos dentro de la Iglesia, ni estos se transmiten a “elegidos” en ceremonias particulares. El Misterio Cristiano está expuesto delante de todos y depende de nosotros hacernos parte de El. Los esoterismos no forman parte de la Iglesia ni pueden formar parte de ella. La Revelación es Cristo mismo ofrecido por nosotros y quien desee beber del agua que da vida eterna… solo tiene que pedirla a Dios y hacerse merecedor de ella.

Entonces, si se halla alguna divergencia aun en alguna cosa mínima, ¿no sería conveniente volver los ojos a las Iglesias más antiguas, en las cuales los Apóstoles vivieron, a fin de tomar de ellas la doctrina para resolver la cuestión, lo que es más claro y seguro? Incluso si los Apóstoles no nos hubiesen dejado sus escritos, ¿no hubiera sido necesario seguir el orden de la Tradición que ellos legaron a aquellos a quienes confiaron las Iglesias? (San Ireneo de Lyon, Contra las Herejías)

Las divergencias son humanas y deben ser resueltas por medio de la Tradición custodiada por las Iglesias más antiguas. Ante las divergencias, solo cabe la unidad. En todo caso, la Tradición es el fiel de la balanza que nos permite deshacer las dudas y llegar a entender la Verdad.

Así pues, la Tradición apostólica está viva en la Iglesia y dura entre nosotros. Ahora volvamos los ojos a las Escrituras, para sacar de ella la prueba de todas aquellas cosas que los Apóstoles dejaron por escrito en los Evangelios. Algunos de ellos escribieron de parte de Dios la Palabra, para mostrar que nuestro Señor Jesucristo “es la Verdad, y en él no hay mentira” (Jn 14,6; 1 Pe 2,22). Es lo que David profetizó, narrando su engendramiento de una Virgen y su resurrección de entre los muertos: “La Verdad ha brotado de la tierra” (Sal 85[84],12). También los Apóstoles, siendo discípulos de la Verdad, están lejos de toda mentira: “ninguna comunión es posible entre la mentira y la verdad” (1 Jn 2,21), así como “no hay comunión entre las tinieblas y la luz” (2 Cor 6,14); sino que la presencia de una excluye la otra. (San Ireneo de Lyon, Contra las Herejías)

Es evidente que la Tradición está viva y es necesario retomarla y revivirla en los tiempos actuales. Dejemos de reclamar la Verdad como propiedad personal y entendamos que somos nosotros quienes somos propiedad Suya.


--oOo--
Señor, líbranos de la tentación de creernos en posesión de la Verdad. Permítenos con humildad ser heraldos de la Revelación y mostrar a los demás la necesidad de ser una Iglesia Unida y Universal, fundamentada en la Tradición Apostólica.

A ti te rogamos, que tienes todo el poder 
y la gloria por los siglos de los siglos

Amén

10 comentarios:

José Antonio Vázquez dijo...

Muy interesante tu aportación y el espíritu desde donde la realizas. Yo diría que efectivamente cuando el esoterismo pretende situarse por encima de la revelación se desvía, pero puede haber un esoterismo legítimo cristiano y de hecho, es posible detectar sus huellas en la civilización cristiana medieval y en algunas organizaciones continuadoras del mismo, aunque es verdad que hoy la mayoría del llamado esoterismo suele ser un gnosticismo no fiel a la Tradición.
Cuanfdo el esoterismo cristiano se pretende como el poseedor de una verdad superior desconocida por la Iglesia se ha separado del camino claramente. El núcleo de nuestra fe es la mística cristiana y no el esoterismo.

Miserere mei Domine dijo...

Encantado de leerte José Antonio

Creo que tienes toda la razón al afirmar que "Cuando el esoterismo cristiano se pretende como el poseedor de una verdad superior desconocida por la Iglesia se ha separado del camino claramente"

El problema que tenemos es definir qué es esoterismo y a partir de esa definición argumentar. Según mi percepción, existe un verdadero esoterismo que se caracteriza ser gestionado personas y otro "esoterismo" que es gestionado por Dios mismo. Este segundo no es realmente esoterismo, ya que está abierto a todos y estaría contenido en la mística... como claramente indicas. Mística como camino de acceso al Misterio de Dios.

Misterio que no puede ser comprendido totalmente, pero al que podemos acceder siendo conscientes de que solo podemos entrever parcialmente la inmensidad de Dios mismo.

También creo que aciertas al indicar que gran parte de los esoterismos cristianos actuales no son más que reediciones gnosticistas que ocultan interpretaciones contrarias a la Tradición Apostólica. Otros esoterismos van incluso más allá y distorsionan completamente el ámbito de la revelación.

Un abrazo fraterno :)

ver con los ojos del corazon dijo...

Gracias Miserere por darnos a conoce el pensamiento de San Ireneo... el cual hoy perdería la conciencia al ver cómo vive esa sociedad tan poco espiritual y cristiana.

Habla de los Apóstoles... "siendo discípulos de la Verdad estaban lejos de la mentira"... Veo un tópico y una idealización... pues en lo primero estoy de acuerdo...pero en lo segundo ya no tanto. Yo diría que los Apóstoles tenían su faena en su propia transformación para encarnar el CRISTO... la presencia de JESÚS en ellos. Digo faena, pues eran humanos, con sus defectos y sus propios engaños...aunque el ESPIRITU SANTO los llevase en muchas ocasiones.
Intentaría vivir en LA VERDAD...pero no la poseían como JESÚS. Sólo recuerdo algunos textos de los Evangelios que faena tenían para entenderLE...comprenderLE... y para trascender el sistema social y patriarcal de su época.

Y el tema de la visiones y revelaciones... Yo siento que hay que respetarlo...quien en realidad puede juzgarlas...? en la Bíblia muchos profetas y otros las habían tenido... y en nuestros días...también. Jóvenes tendrán visiones...y el Espíritu se manifetará... lo pone claro en las ESCRITURAS... porqué no aceptarlo? Claro que no hay dos casos iguales... y cada caso es un mundo.

Bueno... no digo nada más...que me caerá una tormenta... Voy a buscar el paragüas por si las moscas... je je... de buen rrrollooooo...cuidadín!

Un besote... ya sabes que somos amigos...al menos de Facebok!... je... je...

Miserere mei Domine dijo...

Hola Carmen... al menos yo me tengo por amigo tuyo, amistad que conlleva afecto y afecto que va más allá de insensible tolerancia.

Sobre lo que compartes con nosotros... encuentro varias cosas que no veo claras y me llevan a hacerme preguntas. ¿Qué fue la venida del Espiritu Santo que recibieron los apóstoles? Pasaron de temerosos y confundidos judios a valientes y clarividenentes cristianos.

¿Es esa transformación algo general o fue gracia particular dada por Cristo... después de soplar sobre ellos? En griego y hebreo, viento es la misma palabra que espíritu.. pneuma.

Es cierto que nosotros podemos rogar a Dios para recibir los dones del Espíritu... pero después de los Apóstoles nadie ha recibido tal torrente de sabiduría y claridad. De entre los Apóstoles, Pedro, Juan y Santiago fueron los que determinaron la pauta a seguir con total coherencia. Fueron quienes

estuvieron en el huerto de los olivos, contemplaron al resurrección de la hija de Jairo y la transfiguración y además todos ellos provenían de ser discípulos de Juan el Bautista. No eran unos pardillos y tras recibir el Espíritu... menos que menos.

Así que no creo que lidiaran lo más mínimo con la revelación. Te dejo unas cuantas citas:

Clemente de Alejandría en el libro VI de las Hypotyposeis, indica lo siguiente: «Dicen que Pedro, Jacobo y Juan, después de la ascensión del Salvador, no consideraron para ellos mismos este honor, aunque eran los más estimados por el Salvador, sino que ordenaron obispo de Jerusalén a Santiago el Justo».

En el libro VII de la misma obra, el autor añade lo siguiente acerca de Santiago: «El Señor, después de su ascensión, entregó el conocimiento a Santiago el Justo, a Juan y a Pedro; éstos a su vez lo entregaron a los otros apóstoles y a los setenta; entre ellos se hallaba Bernabé.»

Después de la ascención debió ser cuando Santiago, Pedro y Juan empezaron a revelar mucho de lo que Jesús les indicó que no revelaran hasta ese momento.

También hay una referencia similar en Galatas 2,8-9:

8 - pues el que actuó en Pedro para hacer de él un apóstol de los circuncisos, actuó también en mí para hacerme apóstol de los gentiles -
9 y reconociendo la gracia que me había sido concedida, Santiago, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos tendieron la mano en señal de comunión a mí y a Bernabé: nosotros nos iríamos a los gentiles y ellos a los circuncisos;

Se que lo haces sin intención y tengo total respeto a tu manera de entender el cristianismo... pero poner dudas en los Apóstoles es poner dudas en la Tradición... que conlleva tomar y quitar lo que no se ajuste a tu forma de entender los evangelios. Precisamente una de las líneas a cuidar que San Ireneo reseña como peligrosa. Si entiendes realmente lo que signfica "dejarse llevar"... es precisamente en este tipo de cosas en las que uno debe dejarse llevar por confianza y Fe.

[sigo...]

Miserere mei Domine dijo...

[sigo...]

Otra cosa que no veo clara es que intentes llevar tu particular lucha contra ti misma a la labor apostólica. Cristo predicó el desapego a lo terrenal para estar libre de ataduras. También dijo que debíamos negarnos a nosotros mismos... pero sin dejar de ser nosotros mismos... pero nunca insinuó que debíamos destruirnos y vaciarnos. Esta es una de las discrepancias más reseñables entre la psicología budista y el cristianismo. El cristianismo nos integra con Dios siendo nosotros mismos, transformados por gracia del Espíritu de Dios. Aunque la accion de perfecionamiento necesita de nuestra voluntad... la acción es de Dios.

Llevando esto a un ejemplo cotidiano... si somos receptores de radio, Cristo busca que nos sintónicemos con la frecuencia de la emisora Dios para que, por medio de lo que cada uno somos, se manifieste Dios mismo. La psicología budista busca apagar la radio para que no exista disonancia entre los miles de emisoras que pueden existir. El cristianismo busca que todos seamos efecto de la misma causa... el budismo excluir las causas para que no exitan diversidades de efectos. Me pregunto si estas visiones pueden asimilarse. Al menos yo no lo veo claro.

Sobre la revelaciones... todas deben ser coherentes y consistentes. Si nos dejamos llevar por el ¿Y porque no? Por el todo vale, falto de discriminación. Evidentemente para discriminar necesitamos conocer, sentir y actuar en igual proporción. Ten encuenta que nuestro enemigo... el gran disgregador... está listo para hacernos el trabajito necesario para aceptar todo y con ello dejar de ver claro qué es lo que se ajusta al plan de Dios. Ya te comenté que el valor no se sustenta en si mismo... sinó en su adecuación al fin. Una manzana vale para alimentarse... pero como grua deja mucho que desear. Si nos quedamos en que todo vale... nada vale. Ante esa evidencia, la única respuesta es el no ser, la no acción y el vacio.

Por ello se denem confrontar las revelaciones particulares con la revelación pública de Dios.... y ¿Qué mejor revelación que la que nos dejó el propio Verbo de Dios? Probar y discriminar... como indicaba San Pablo... para quedarnos lo lo bueno y válido.

Todo dicho con el mejor rollo posible. Como te decía... amistad que es afecto y respeto... y no puede ser tolerancia vacía y desafectada teñida de complicidad. La amistad busca plenitud y comunicación para entendernos.

Un abrazo en el Señor con el mejor de los rollos ;-))))

ver con los ojos del corazon dijo...

Nadie te dice que los amados Apóstoles fueran unos pardillos... sólo he dicho que tenían sus límites humanos, cosa totalmente natural- aunque recibieran la fuerza y presencia del ESPÍRITU... pero vivían en su humanidad... y no siempre estarían iluminados por ÉL.... en todo el tiempo.
Vieron a Jesús transfigurado, lo que ÉL hacía: curaciones, exorcismos, milagros... enseñanzas... pero no le comprendían ni asimilaban hasta que recibieron el ESPIRITU... y en el momento de SU PARTIDA... no estaban con ÉL. Pero no pasa nada... aún así... trascendieron toda esa parte humana y egoica -su forma de ser, que tú siempre defiendes- que para mi es esa parte personal que nos vela la Presencia de DIOS...

No hay que idealizar nada, Miserere... lo siento así. Y reconozco su labor, pero una cosa no quita la otra. Estaban condicionados por su sociedad y costumbres...y aún que te duela...por su tradición... la cual Jesús más de una vez dio a entender que se debía dejar atrás para poder renacer en el ESPIRITU.

Los profetas del Antiguo testamento tenían visiones, revelaciones, oían a DIOS... y eso sería el ESPIRITU que se manifestaba en ellos...



Lo que veo que no has entendido es eso de "llevar la lucha contra mi misma a la labor apostólica"..

Si no entiendes algo, me lo dices , me lo preguntas, y te lo responderé -si soy capaz-... Pero no saques conclusione s anticipadas y subjetivas de algo que no conoces ni co mprendes...que soy yo... pequeñita... pero compleja.

Ni me destruyo ni me vacío, ni voy a la guerra...

ÉL es quien me transforma... y gracias a eso no voy a ninguna guerra... sólo procuro estarLE disponible para dejarle sitio...o que ÉL con el ESPIRITU hagan sitio en mi, Miserere. Esa intención es la mía... no otra. Luchar contra el ego no es mi sistema...

Yo le entrego a CRISTO... por eso tiene faena conmigo... mucha más que yo... pues yo por mi misma sólo puedo que practicar para mantener esa intención.

A veces veo que se te va la bola con las conclusiones... hay que mirar en profundidad., Miserer...estábien estar muy cultivado...pero eso debe servirnos para la VISIÓN... aun que no siempre es una consecuencia de lo primero. Ver...comprender un poco por debajo -o por encima - de las estrictas palabras... y no hablar del Budismo sin conocerlo.

En el Budismo se enseña a tener esa Visión... que es la Sabiduría...la Claridad de la Mente. Eso lo otorga la Meditación... y por una parte esa xperiencia, jun to con la comprensión de la realidad, dl ego... es lo que da una libertad de miras y una profundidad a la vez. Entiendo que no lo entiendas... pues para ello uno tiene que haber mamado de eso. Desde fuera es superficial opinar... pues son sólo teoría leídas o hechas a la medida de uno mismo...eso que tanto te disgusta ¿'?
El Cristianismo - no estoy caulificada para hablar de ello-, apunta a que somos todos efecto de una misma causa... somos hijos de DIOS...y seguidores de JESÚS...y portadores de CRISTO a través e la FE y del AMOR. Y esa naturaleza Crística y bautismal en la que renacemos tras el bautismo y la conversión...es la que nos va transformando de nuestro aspecto relativo, ignorante de DIOS...para volver a DESPERTAR a ÉL EN NOSOTROS.

El Budismo apunta a que somos consecuencia de la Naturaleza de Budha... aunque una consecuencia relativa...-nuestro ego- al que debemos ir despertando desde la Realidad Absoluta -esa misma naturaleza búdica-

Tú bien puedes ver que aunque ellos no reconozcan a DIOS ni a JESÚS... su vía es para purificar esos velos de la ignorancia... lo contrario de la sabiduría... y no es criticable para mí. Yo aprendí mucho, Miserere... y no me arrepiento de haber estado esos 15 años en ello.
Bueno... lo dejaré aqui... de buen rollo...eso siempreeeee.... si... si... me dejo cosas en el tintero...pero no vale la pena agobiar a nadie... al fin y al cabo ya está bien con lo dicho por hoy.

Bueno... pues feliz nochecita de viernes...

Miserere mei Domine dijo...

Hola Carmen:

Hay muchas cosas que aclarar y preguntas que hacerse.

Voy por la primera:

Puedo decir que yo también caminé un tiempo por el camino budista. Un amigo mio es monje budista y un chica que conocí en el camino... terminó desequilibrada e internada psiquiatricamente.

No diré que se qué es "el budismo", ya que budismos hay tantos como budistas y cada cual tiene su experiencia personal... pero si se cuales son las bases en las que se desarrolla su psicología y las bases de su modelo de universo, ser humano y sociedad.

Se qué es el ego y cómo lo entienden... como tan claramente expones y, que al exponerlo, no me contradices a mi... sino a la Tradición y a la Revelación.

Es cierto que puedes interpretar el cristianismo de manera que esta contradicción parezca desaparecer... pero las evidencias son tercas. Te dejo una ente miles...

¿Que tienen que ver un franciscano que vive en la selva del amazonas con un monje budista? Yo conozco a ambos... y excepto la simpatía por la trascendencia su vida es totalmente diferente.

Puedes apoyarte en el axioma budista que las causas son lo importante y que todo lo demás es ilusión... pero esto solo sirve para tapar las evidencias.

Coge los escritos del Rinpoche y compáralos con los de Clemente de Alejandría o con San Ambrosio de Milán. Si comparas en qué se basa el conocimiento que al cada cual intenta llegar, te darás cuenta que cada cual tira para un sitio diferente.

El budismo cree que destruyendo el ego se llega a la iluminación. Que, tal como dices, el ego oculta la verdad... el cristianismo cree que la personalidad es la herramienta para conocer y llenarse de conocimiento. Tras llenarnos de este conocimiento es cuando podemos llenarnos de la verdad.

Aquí aparece el tema del quietismo cristiano y de las razones que llevaron a entenderlo como erróneo.

¿Por qué se consideró erroneo? Precisamente por saltarse el conocimiento natural y sobrenatural antes de intentar acceder al conocimiento incognosible... y hacer de la pasividad y el vacío el objetivo de su cristianismo.

El cristianismo es acción y organización... Cristo no fue Buda ni de lejos... me temo.

Dicho todo con total respeto y con ánimo de discernir amigablemente

[Sigo...]

Miserere mei Domine dijo...

Sobre mi tendencia a sacar concluiones :)

Cierto, la revelación natural dice que todo efecto tiene su causa.. y que conociendo la causa, podemos predecir el efecto.

Lamento que mi formación y mi forma de entender el cosmos me lleve a trazar líneas de referencia que sirven para discernir. No son líneas arbitrarias ni son inamovibles... pero ayudan a entender, comparar y sacar conclusiones.

Conclusiones que sirven para, entre otras cosas, ponerme en manos de Dios para que a través de mis humildes manos y actitudes, su Reino pueda hacerse realidad.

Como ingeniero y como artista aficionado, tiendo hacer y dar sentido a lo que hago. Intento hacer con base a la Verdad... pero para ello tengo que tener clara la Verdad y no quedarme en una Verdad subjetiva y personal.

y... ¿Qué es la verdad? preguntó Pilatos. La Verdad es la Revelación de Dios.

[sigo...]

Miserere mei Domine dijo...

Sobre mirar con profundidad..

La comunicación necesita realizarse a base de conceptos que pueden parece superficiales... pero que son paradigmas profundos profundísimos que dan consistencia al cosmos.

Si te refieres a la profundidad a algo indefinido que todo lo acepta y todo lo entiende... creo que no es mi mismo concepto de profundidad.

Precisamente me dí cuenta hace años del gran engaño de esa profundidad. cálida y agradable que todo lo une sin necesidad de transformarse.

La profundidad la puedes leer en los Padres de la Iglesia... y es profundidad que les viene de los Apóstoles y a ellos de Cristo.

Como ejemplo, elige cualquier parábola y no intentes recrearla según lo que sientes,... sinó entiéndela según todo lo creado. Ciencia y arte. Te darás cuenta de que la subjetividad emotiva nubla más que disipa las nieblas de nuestro entendimiento.

Si queremos comunicarnos y crear comunidad, tenemos que tener capacidad de hablar con conceptos claros, que iluminen lo que tiene que Ser.

[sigo...]

Miserere mei Domine dijo...

Por último...

El asunto de los Apóstoles... y Cristo.

¿Pudo Dios depositar en los Apóstoles la Verdad sin estar seguro que nos la transmitirían correctamente? ¿Dejaría Dios desprotegida la Verdad a las debilidades humanas de estos hombres?

Tal como te indiqué, una cosa son las debilidades humanas de cada apóstol y otra la labor del Espíritu Santo en cada apóstol.

Ten por seguro que la Verdad ha llegado íntegra a nosotros por medio de la Tradición. En todo caso, si conocemos la Verdad revelada de forma Natural... podemos separar claramente qué hay de eterno y de limitado en los escritos que conforman la Tradición. Cristo tenía Palabras de Vida Eterna y han llegado a nosotros.

Con lo de pardillos,... me refería más a que Dios no hubiera actuado sobre ellos de manera adecuada ... :-))))

En fin... yo si soy un pardillo que solo intenta reflejar la Tradición, el Mensaje y sobre todo el Misterio cristiano en mi vida y mis humildes escritos. Busco estar dentro de la Verdad... ya que se que nunca podré tenerla.

Vaya parrafadas nos mandamos... pero creo que son necesarias para ir afinando y aprendiendo uno de otro.

Saludos :)

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